Ascensión Cerro Las Minas

Relato por: Tobías Hellwig

Existen montañas que nos cautivan cuando las vemos. Son montañas que con una imagen pegada a la retina nos siguen día y noche llamándonos con un susurro al oído. Son montañas de sueños diurnos y nocturnos, son montañas de pasión. Y el Cerro Las Minas (2987 m) nos perseguía hace mucho, robándonos una mirada desde cualquier cumbre cercana e invitándonos a cautivarnos, maravillarnos con su figura. Algunos años duró esta afición hasta que de improviso se dio la oportunidad. Las mochilas armadas y partimos rumbo al Valle de Aguas Calientes. Pero esta vez el objetivo no era el relajo ni el placer de estas aguas termales pues nuestros corazones latían rumbo a las alturas. Mucho frío, bastante nieve fresca y profunda, pero las condiciones ideales para intentar esta ascensión que requiere ganas y fortaleza. Varias horas antes de que nos encontráramos a sus pies y algunas más para ganar altura a través de canaletas y pasadizos entre extrañas formaciones rocosas que se encuentran rodeadas de misticismo y soledad. La luz del sol brilla diferente cuando te encuentras a pasos de un lugar del que soñaste tantas veces. Brilla con fuerza y optimismo, contagiando las almas y reduciendo las dificultades de la ruta a un juego de cuerda y piolet. Cumbre, ese ansiado lugar que más que sentido deportivo nos invita a gozar, a sentir, a pensar y a volar. Y precisamente ahí, en ese montón de piedras y nieve que marca la cumbre de nuestros sueños no estuvimos ni 10 minutos. El frio y el viento, apareciendo al bajar la guardia de nuestro cuerpo alegre nos abraza y nos obliga a movernos. Pero el camino de regreso no es una ruta de tortura ni penumbras, es una vía de reflexión donde recién al regresar a las profundidades de los valles logramos conciencia del desafío que acabamos de superar. Habíamos subido a la cumbre del Cerro Las Minas, gigante ñublino y joya local de la cordillera de los Andes.

Gracias a la montaña y a la cordada:

  • Kari Ocampo
  • Cristian Jara
  • Víctor Salazar
  • Tobias Hellwig

Fotos

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